martes, 12 de junio de 2007

GALA EN EL CENTRO

Gala en el centro. José Luis Ramos Salinas. Arequipa. Editorial UNSA, 2005. p.48.

El epígrafe que abre el poemario es una amplificación de otro bastante citado, pero éste es sugerente y tiene la frescura de la libertad también: “Hasta ahora hemos tratado de entender el amor, cuando de lo que se trata es de trasformarlo”; la lesbianóloga Norma Mogrovejo apunta en el colofón al libro a propósito de este epígrafe que “es una provocación a la reflexión”, siendo la reflexión el rasgo que recorre el texto con bastante desenfado en imágenes ágiles y claras.

Texto inaugural el de José Luis Ramos en varios aspectos, pero es quizás el erotismo el que tiene mayor fuerza con una intencionalidad bien trabajada en un sentido que nos acerca a una militancia del amor para reinterpretarlo de un modo creativo. En esa línea Gala, personaje central en el libro, alrededor del cual giran en rito y plegarias seres (o es uno solo pero fragmentado) que buscan la unidad a través del erotismo, es como una divinidad imperturbable y sensual, pero que también dialoga en algunos pasajes del poemario, siempre incitando a subvertir la lógica habitual de la intimidad. Ramos con este texto nos abre una línea no recorrida en este quehacer con la palabra. (Juan Zamudio).


Poemas

Para Gala, siempre para Gala

Hasta ahora hemos tratado de entender al amor, cuando de lo que se trata es de transformarlo


I

Debemos llegar hasta los bordes
para ver tus horizontes
zarpar en sendos barcos para naufragar a la par
Ser como uno porque somos dos en tu cuerpo
y la unidad de tus pechos en tu pecho

Qué has hecho de nosotros oh Gala sin armiño y sin corsé
por qué nos has mostrado los encantos que yacen bajo tu falda
Distintos e infinitos son los caminos que llegan a Roma
y numerosos los caminantes
habrá suficiente calor en tu posada para todos?
o deberemos jugarnos tus ropas sacando las espadas?

Serás cruz de piel y contornos
y nosotros los bandidos malos
a los pies de tu paraíso sin armiño y sin corsé.

II

Tendremos que memorizar nuestros ritmos
para hacer de nuestro amor un barco enamorado de la mar
Tendremos que entregarnos a las aguas
para ser bendecidos por la lluvia
Tendremos que aprender tu nombre
y olvidar los nuestros
Tendremos que ser
los del espejo

Pestañearás para liberarnos de nuestros miedos y ropaje
y coronarás con una sonrisa
nuestro placer de tenaza indescriptible
Entonces será piel con pieles
mirada con miradas
y pecho con besos
Cuando seamos un solo cuerpo
tu sonrisa nos traerá el reposo del Nirvana
que siempre adivinamos bajo tus párpados

Necesitaremos sábanas de aire
para amar nuestros cuerpos ingrávidos de toda ley
Se respirará amor por toda la habitación
mientras veneramos tu cuerpo prolongado hasta el infinito
de nuestras miradas

Las pieles ya no son suficientes para nuestra desnudez
necesitaremos de la música para ahuyentar lo que nos cubre
Deberás estirarte en el suelo
hasta donde puedan tocarte nuestras miradas
Tendremos que poseerte de melodías y susurros
aprender que tus muslos son el lugar de los arribos
y el medio
el centro de los labios y nuestros corazones

Acaso las yemas de nuestros dedos basten
para poseerte
acaso nos arranquemos las pupilas para dártelas como ofrenda
por todo lo mirado
Para que velen tu espalda
yo dejaré mis ojos en tu mesa de noche
mientras me golpeo de pared en pared
ensangrentado de tu luz

Tu cuerpo no es sólo un cuerpo
es el espacio de lo vivido y lo por vivir
Tu cuerpo ha sabido guardar los secretos del mar
y ha adivinado el cielo que tiene prohibido
Tu cuerpo es arena para descansar los cuerpos
ola rompiendo contra las olas

Arrástranos hasta tus bordes
sujétanos a tus piernas como un ancla
Deja que caigamos de rodillas ante tu sexo
para adorarte en medio de la zozobra de lo que éramos
Deja en nuestras pieles
con tus labios
el color de tu mirada

Nuestros cuerpos son la fuente
donde se fundirán tus besos
Deja que nos confundamos en tus manos
que poblemos tus ojos
que sorbamos el líquido de tus pupilas
déjanos entrar en tu caminada de niña danzante
ser allá donde tú eres
déjanos morir de tu vida

Nuestros pies desnudos dejarán huellas
de todo lo andado en tu habitación
por sus posiciones nadie adivinaría
del biombo que somos
ni que el amor es un asunto de multitudes

Te nos antojas como lumbre conservada entre las manos
sólo podemos cuidarte y arder
sólo podemos contener la respiración y contemplar el camino del fuego
de tu ombligo hasta tus pies.

Regálanos tu amor despojándote de tus zapatos
regálanoslo con un leve movimiento de tu pierna
regálanoslo mientras descubrimos tus contornos
mientras te aprendemos
regálanos tu amor bendiciéndonos con tu nombre
Gala, Gala, Gala

III

Hay en las figuras geométricas
el encanto del amor

Hay en este deseo de escoltarte desnudos
la pasión por las matemáticas y el ritmo de nuestra respiración hecha piel

Hay en este deseo de poblar tu cama
la admiración por los abrazos y los besos
y la necesidad agobiante de que te multipliques sin dividirte

Hay en este deseo de escoltarte en la cama
la pasión de las matemáticas de la piel
y las figuras geométricas de nuestro amor y su desnudez

IV

Mientras sean miradas
yo seré piel para ustedes

Mientras seas labios para ella
yo seré miradas y piel

Mientras sean piel para mí
yo seré piel y seré mirada

Mientras sean piel para ustedes
yo seré piel y me miraré

Mientras seamos piel para ti
tú serás piel y mirada

Mientras seamos piel para nosotros
tú serás labios y te harás piel

(Cuando ella se haya ido
seremos miradas y piel)

V

De pie eres un edificio
del que queremos ser ventanas y puerta
Hay en tus ojos el misterio de lo que ahora somos
poblados de tu maleza y tus besos de prado

Te llevaremos a nuestra habitación vestida de ti y de tu piel
y te pondremos al medio de la cama para decirte
que naufragar es la única forma de zarpar

Nosotros sólo queríamos habitar en tu vientre
pero nos poblaste con tus pechos
Desde entonces te amo tanto
que no me alcanzo para demostrártelo!

VI

A este amor le han crecido seis manos
y tres corazones
a este amor le ha crecido un árbol en el centro de la mirada
y flores en los pies que desconocen el arriba y el abajo
A estos brazos les ha crecido amor y besan cuanto tocan
a estas flores les han crecido cuerpos
y a nuestros ojos
lenguas y piel

Nuestros desparramados abrigos hacen dibujos en el suelo
y nuestros cuerpos los imitan sobre nuestros cuerpos
se trata de la danza de las pieles
No has dejado nada para más tarde
tendremos que repetirnos
como sólo sabe hacerlo el infinito

La piel es el territorio
donde se libran todas las batallas
El azar termina
cuando los dados dejan de girar
Reconozcámonos en nuestros seis lados
que la vida es piel y es azar

Basta tu cuerpo en el espejo
para que te prolongues hasta el infinito
El amor sobre las sábanas refleja amor
y nuestros sexos languidecen de miradas
Gala en el centro
para contarnos todo
otra vez

No se puede besar tu piel sin amarla
ni observarte sin terminar enamorado de tus pliegues
aunque mientras te abracemos sólo escuches gemidos
son nuestras almas que susurran por ti.

Las fronteras de tu piel desaparecen ante el avance de nuestras manos
y quedas convertida en instrumento de viento
por la fuerza de nuestros besos en tus pechos
Nuestros dedos y tus pies se estiran rumbo a la música
que sólo conoce el infinito

La danza es el agua en que te mueves
es bajo tu piel que te sonrojas
y tus rodillas sólo se flexionan después
de que has estirado bien las piernas
Dadle de beber al sediento
es el único mandamiento que conoces
porque aunque dejemos parte de nuestros cuerpos en tu cuerpo
siempre te amarás sobre todas las cosas.

El mundo desaparece ante tanto abrazo
lo que sentimos se prolonga de la mesa hasta los labios
y nuestras manos resultan insuficientes para tanto amor
y tantos cuerpos

Las copas intentan imitarnos
haciendo experimentos con el vino

Foto: portada de Gala en el centro.

ABAJO, SOBRE EL CIELO

Abajo, sobre el cielo. Roxana Crisólogo. Lima. Hipocampo Editores. 2005. p. 60.

Poemario donde el tiempo y los espacios de los migrantes en la gran urbe (Lima) son tópicos que lo atraviesan. La primera y tercera parte del poemario, “Flecos”, “Retratos de arena”, están sostenidos por la imposibilidad de la plena relación amorosa por efecto de la rutina; en algún momento uno de los tantos personajes que pueblan el texto no se puede reconocer así mismo; otros personajes transitan con bastante marginalidad en sus actitudes por la urbe; el yo poético se interroga y pregunta a estos personajes sobre la cotidaneidad entre los muros de una habitación, tras los cristales de un ómnibus..., con una nota de malestar interno que se trasluce en la voz, la mirada, y sólo halla olvido, resignación, desempleo, caos. La urbe bajo un cielo gris es simplemente una sensación que se expande en sofocante ritmo bajo la piel, simplemente. La segunda parte, “Periódico mural”, es una aproximación a personajes emblemáticos como Pinglo, Humareda, Vallejo. Uno de los mayores aciertos del texto se logra a través del dolor, el desgarro que impregnan las páginas. (Juan Zamudio)


Poemas

EL AGUSTINO

lo que yo llamo cielo y es tierra
y todas las noches ocupa un espacio distinto al de los cielos
y se extiende sobre un paño de noche elegante
y vive como las fogatas de los castillos conquistados
allá arriba
y deja escapar anillos de luz simples bocanadas de gente
innumerables miles no podría contar cuántas veces
me perdí en el cielo yo que creí que pisaba tierra
empecé a enumerar sus escalones desvanecidos
con tanta facilidad por la gente que al pisarlos
los duplica los triplica y pienso que es la velocidad
-alucinaciones de estómago vacío- de trabajo
mecánico y a tiempo completo sin vacaciones
con vacaciones -sin goce de haber-
o sólo el caos en un mundo que no es
cielo ni tierra entre tierra y cielo cielo y tierra
hay un lugar común de seres indiferenciables que bien
observo
con este cucurucho que quiere -intenta- ser mi único
microscopio o mirador oficial sin asomarme a la ventana
del micro aunque la gente grite Me ordene
cordura razón para no mirar nuevamente
verme
indefenso en un mundo que no podría domeñar solo
Ese día casi toqué el cielo
porque su olor a tierra sudada o lo que sea se impregnó
en mi chompa en mis cabellos quedó un poco del polvo abigarrado
de su alimento mi lengua también saboreó
la acidez segura de sus suburbios celestes y no dejé
de parpadear cuando quise contar cada lucecita suya
en la inmensidad -ya me estaban tragando-
Si no fuera por estos golpes
torpes ininterrumpidos de chofer por esa voz ronca de vaso vacío
(solo) que desde arriba me recordó que simplemente estaba
abajo
ABAJO SOBRE EL CIELO

UNA CONSTRUCCIÓN QUE NO PERMITE OBSERVAR HACIA AFUERA

una construcción abisal y sórdida como un cuadro abisinio
bajo el lente estoy en Louvre
y Louvre en Plaza Francia es un espejismo
Desde lo alto de un bus
contemplo la ciudad
el sol brilla intensamente como un par de anteojos blancos
cáscaras rotas botellas sin licor una banca verde me espera
sólidos intactos versos que aún musitan sonrisas
Un líquido oscuro
como niebla nos envuelve al atardecer

«En algún lado mora mi soledad» es una vieja canción la escuché
en los labios redondos de una muchacha en un bar de Lima
allí conocí el amor
sus cabellos ahondándose en su seno como serpientes
son la nostalgia
La confusión convulsa sobre sus paredes de barro
rosa me agita sus trucos
los malos trucos
diseñando noches enseñando diariamente cómo salir por la ventana
trazando un puente directamente hacia ti
en esta imagen y música rock decadentes
Absurda
tapizando las noches con cremas descubrí ese dulzor
indeleble reflejo y me permito soñar
acerco un trago caliente
insalobre material oscuro de té a mis labios
mientras me acaricias y eran golpes suaves
ruedas húmedas una espada helada descendiendo por las escaleras
hacia el fondo
Una sucesión de escenas fantásticas
mi hermana bajo la mesa porque le teme a los temblores
férreas cortinas de luz aplastando paredes vacías y paredes
hechas polvo frente a la cámara son la suciedad fetal que temo

Las construcciones son altas
Indomesticable como un animal me agito
Insegura en un clímax violeta —sólo hablo francés en sueños—
retengo la saliva ato un párpado a la reja gris busco la llave
exacta
es difícil escoger el ángulo de salida el cemento suave
Sé que en algún lado mora la soledad (mi soledad)
y a esa muchacha no le gusta su oficio


SAN MATEO

cielo para fondo de un nuevo día
el aire blanco espiritual de los responsorios
apuntando universos de iconos estelares
y diablos azules

Ayer dos bandas de músicos hicieron bailar
a los devotos de San Mateo Tierra —arena—
¿por qué no decirlo?
Qué vacío bordea
Carretera sin alas
Velocidades ineludibles


Y una guirnalda parecía sucumbirme en el ocaso
pálido de asombro
Y una estampita y una promesa
y una constante
firmemente decisión

Y un antes de todo y antes de todo
que despachaban mis dedos en el mar
veteado y sudorífico de la música

¿De quién pues va a ser el mérito?
y quien lo sepa no obstruya
Corriendo se llega lejos

En los periódicos no se lee la verdad
Las radios te cambian la voz
En los periódicos se lee: Invasores ocupan terrenos
del Estado
Bebimos
bebimos como la sombra monstruosa del amanecer
Litoral de los sueños
Pista de las cacerolas sin agua

Todo sea por su honor


Foto: portada de Abajo, sobre el cielo.

miércoles, 6 de junio de 2007

Hemiplexia

Hemiplexia, Óscar Saldivar. Arequipa, 2004.

Entre las imágenes visuales de una sequía y un incendio, discurren los textos de Hemiplexia de Óscar Saldivar, la carátula con sólo verla anticipa una actitud contestataria, plasmada en la escritura de algunas palabras y formación arbitraria de otras. Pero eso es lo formal, y tales formas reclaman tales contenidos. Y, en efecto, se enuncian pensamientos y sentimientos, y se describen situaciones externas, de modo poco sosegado, y en versos que van imbricados por asociación en un aparente desorden. Es evidente también que se apela a cierta rotundidad, explorando las posibilidades de lo confesional, y hasta sigue los caminos de cierta marginalidad. En suma, recorre dimensiones existenciales, no exentas de angustia y hasta de desgarramientos, en una búsqueda cuyos contornos resultan difíciles precisar. Los versos fluyen con cierta audacia que es bienvenida, a pesar de quedarnos con una sensación caótica, pero también con la seguridad de un adecuado manejo del discurso poético. (Juan Alberto Osorio).

Poemas:

ORIGEN

Una noche y un día habitan en nosotros

El sol es una certeza
Que usamos como piedra
Para señalar el camino hacia otra piedra

En la boca de un árbol sonoro
La reencarnación y la desnudez
De nuestros insólitos cuerpo ígneos
Por el ojal de tu vientre mi hálito rígido de sangre y lava

Somos la suma de ojos inauditos
Abandonados a este fatal oleaje condensado
Un diluvio de mitos hurgando en tinieblas
La primigenia colisión
La matriz del vestigio d e r r a m a d o


AVENIDA

Qué jodido frío
Anestésico e hipnotizador

Luna parásita
Descuélgate
Y siente al hambre tiritar en los parques

Silencios exhaustos trajinando los oscuros lamentos
Aúlla la soledad en la esquinas moribundas

No hay circo en mi carcajada etiquetada
Ni caricias que me quiten las heridas
La artificialeza que me circunda
Se burla de mis callos, de mis harapos

En esta comparsa de sombras y fantasmas
Mis recuerdos se deshacen en caminos longevos


R A Í Z

1

A pesar de las estaciones
Yo sé que tus cabellos guardan un día pleno
Ansío tus mejillas de durazno

Arranca la amargura que plantaste en mi suelo

Ahuyenta mis huellas ojerosas
Que abandonan la ruta a tu vestido ansiado

Espérame en el umbral de mis impuntuales desengaños

Estás arrastrando mis restos hacia tu nostalgia fantasmal

2

En este valleaguardiente
Soy el grillo que guitarrea aguaceros
Soy charchasúa de alabastro
Que trotando va, calapata
El prado aurífero de mis cometas vagabundas

Tal vez te fuiste a pastar con los cerros charlatanes
O el verano marchitó atardeceres en tus párpados ahogados

Eres la higuera fermentando la infancia de mi vida


G R Á C I L

Claro, agité tu setiembre insepulto
caí alto, duro, destrocé senderos ocultos y nada
me dolieron las lombrices en carcajadas

Vine juntando los pasos que me señalaste
después supe de las cataratas que sudé
por derramar el puerto donde caes desnuda

Mira, me traiciona la ceguera del otro lado
así no puedo hilvanar las sílabas suspendidas aquí dentro

La noche sangra, huye insatisfecha
a través de las ventanas hambrientas que desechas

Sombrea mucho de ti este día
y me atrapas en fogatas galopantes, hembra dulce
y me revuelco ágil sobrecogido temmblorosso

Hay bulla en mis cavernas y el veneno que exhalas
fluye alegre por ahí