lunes, 13 de noviembre de 2006

LIMA O EL LARGO CAMINO DE LA DESESPERACIÓN (APUNTES A LA PRIMERA EDICIÓN)

Por Selenco Vega

Son once los poemas que conforman este breve volumen (póstumo) de quien fuera fundador y líder del movimiento cultural Neón, Carlos Oliva Valenzuela, muerto en Lima en un grave accidente automovilístico. La particularidad de los textos (relacionados temáticamente), está dada por la fuerte identificación entre el yo que habla y sus dos referentes inmediatos: la ciudad y la muerte. En el primer caso, las calles, esa "ola insaciable de pareceres " (p. 12), con sus semáforos, su caos y su asfalto, constituye el espacio escenográfico de la dura visión del poeta, donde "el amor es una palabra que no se ve por ningún lado " (p. 15). El primer referente se conecta con el segundo y definitivo: la muerte, "único bastión que purifica bajo estas luces de neón" (p. 12); la muerte, a partir de la cual el yo poético construye su propia imagen descarnada, esa muerte que Carlos Oliva conoció en toda su dimensión en el verano de 1994, con 34 años "en los bolsillos de mi blue jeans y una visión tan fresca como un vaso de cerveza" (p. 12).
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7 de marzo, 1996, Caretas Nº 1404.......
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Por Ricardo Gonzáles Vigil
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Co-fundador en 1990 del grupo Neón y editor de la revista de poesía Ínsulas Urbanas(1991). Carlos Oliva es el primer rostro nítido de la generación de los años 90, el primero en tomarse una leyenda en vida (poeta “maldito” entregado a los excesos, incluidos los de la droga, siempre “en busca de lo desconocido” y en oposición al orden capitalista existente) y en su temprana muerte, arrollado por un microbús. Espíritu neovanguardista en la ruta abierta por Hora Zero y Kloaka, habitante de los barrios populares y marginales pero no impulsado por Eros (motor de Pimentel, Ramírez Ruiz, Verástegui, Santiváñez, etc.) sino por Tánatos, es decir, por un impulso de muerte y autodestrucción.“Escribo como alucinado, (...) Cada vez que busco con desesperación una cosa que termino por encontrar comprendo que eso no basta. Entonces, preso de una fuerza extraña, busco otra cosa hasta conseguirla sabiendo de antemano que no me satisfacerá; es por ello que disfruto con el dolor y deseo la muerte”.
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en la foto: portada de la primera edición del poemario Lima o El Largo Camino de la Desesperación. Lima: Editorial Hispano Latinoamericana, 1995.

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