sábado, 14 de abril de 2007

GRAFFITI DE ZOO

Graffiti de zoo. Juan Yufra. Arequipa. Triángulo Ediciones, octubre 2003, p. 46.

GRAFITAZOO
Casi en una tónica rupestre, pero diferido por una impronta posmoderna: la velocidad, lo rápido: el texto corto, y que podría desvirtuar el posible tema: el acto amatorio y el goce erótico explicado en ese largo proceso que significó la aparición de la especie humana (y miles de años después, el inicio de la escritura) hasta su vigencia actual; desde supuestas perspectivas teóricas como la evolucionista darwiniana: la vida se originó en el mar, por eso se cita: “branquias / en proceso, (soy) el animal que traigo como prueba / de los mares”, y que se antepone a la versión histórica que logró consolidarse en el proceso civilizatorio y que todavía la mantienen en vigencia los bíblicos: Dios hizo al hombre, por eso otro verso afirma: “estos peces —ahora— descienden de las aves”. De ahí que aparecen imágenes de rituales, casi chamánicas: “coge mi cuerpo para ahuyentar a los espíritus, las abs perdidas en el fuego”, y el acto de amarse como “argumentos / visuales / del fuego / al escamar, o, tus picos / algo para el insomnio”, para concebir y estar creando jaurías» (por no decir civilizaciones), que van de la mano de la palabra misma en “sonido(s) al óleo mito(s) silábico(s)”, o viceversa y terminar después como sombras de pescado muertas al aire libre.

Hay, para mi gusto personal, un desmedido ejercicio minimalista (algunos versos sin sabor); de ahí el hermetismo prosaico —en su primera acepción— y verbal; por ello, el texto es quizá la descripción —de dicho acto y a través de la razón— de (o en) un “graffiti” (éste se explica como una expresión popular de pintura o inscripción, anónima y marginal, realizada en paredes u otras superficies —una cueva por ejemplo—, cuyas características suelen tener una connotación reivindicatoria de carácter social o política algunas veces, y otras, solo lúdicas y artísticas) quizá cavernario o quizá de nuestro tiempo: ... los animales del aerosol, a través de otro “graffiti”, a manera de un redescubrimiento o reinvención del petroglifo, pero esta vez posmoderno y en papel, o sea, un ‘papelglifo’, por llevar impresa la firma del autor: Juan Yufra, integrante y co-fundador del “fantasmal” grupo literario Triángulo, quien desde hace varios años radica en Arequipa y ha sido ganador del primer premio del concurso de poesía Guillermo Mercado, organizado por la municipalidad distrital de Yanahuara en el 2004. Ya en 1998 con “Búhos escarbados”, se preveía este ejercicio —me excuso por la redundancia, aunque es posible que, contrario al negocio, el autor aquí sí tenga la razón— hermético y minimalista, y he aquí el resultado: “el viento / girando alrededor de las aves / concluye”. Fin de teorías. Todo es práctica.

Quiero puntualizar algo: ésta es solamente una apreciación de algo que busca reconstruir en la expresión poética un devenir tartamudo que alcanza algunos grafismos con las limitaciones de la memoria y la ufana síntesis de la razón (esto y citando a José Gabriel Valdivia) pues, desorientado por la marea, mi cuerpo también acabará devorado por los cangrejos, así / no he leído nada y éste (y todas las enciclopedias) seguirá siendo tan sólo, una más de la(s) teoría(s) de los peces. (José Córdova)


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Estas palabras, ahora impresas ruedan como filmes manuscritos sobre los muros que la humanidad afanosa ha edificado. Sólo el sismo de la actitud poética las borra o preserva, pero también el cataclismo estelar como un ruido perpetuo que se impone sobre el silencio las eleva metamosfoseadas en plovo cósmico.

El grafiti es una expresión popular, anónima y marginal inscrita en la caverna cibernética postmoderna. Es el huir del silencio como un brote de hierba, un eczema o un tatuaje en la piel del planeta, impronta de rebelión y huella de la desesperación humana solidaria y solitaria.

El zoo no se alimenta de artefactos y monedas, sobrevive ensimismado y gregarizado con tan escasas palabras de compañía que lo transportan de las honduras marinas a las alturas siderales.

Y en este libro-grafiti, Juan Yufra digita algunas palabras que ha manoseado desde las cuevas hasta las cabinas públicas con un aliento de viento inmemorial que vuela erizos en cráneos, cangrejos en cuerpos amantes, escamas en versos al óleo, cenizas en grafías ileíbles como breves. (José Gabriel Valdivia). Texto de contraportada.



Poemas:

naufraga

figuras extemporáneas

los virus hibernan

el mar era una ave típica de la memoria

fase placentaria de mi calavera (sic)

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es oral
la roca en los aullidos

suicidarse
coger a los animales densos

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con sus naufragios
descripción de la cueva

mamut antepasado de la fricción

grito : cetáceo

tus picos
algo para el insomnio

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coge mi cuerpo para ahuyentar a los espíritus
el animal que traigo como prueba
de los mares

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hay
sombras de pescados muertos al aire libre
( ella de color sepia
en la memoria)

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ir
recoger lo que la memoria suelta
el mar
esta letras (abrir / los ojos / en las olas)
sobre - el - cascajo


en la foto: portada de Graffiti de zoo.

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